Un depósito con mercadería sin control termina igual: se compra de más lo que ya hay, se agota lo que se vende y nadie sabe dónde está cada cosa. El control de stock es llevar un registro claro de qué tenés, dónde está y cuánto se mueve. No hace falta un sistema caro para empezar: con un orden físico simple y algunas reglas se mejora mucho. Esta guía te cuenta cómo hacerlo en un depósito, un comercio o una distribuidora.
¿Qué es el control de stock?
Es el conjunto de prácticas para saber en todo momento qué mercadería tenés, cuánta y en qué lugar. Incluye registrar las entradas y salidas, ordenar físicamente el depósito, contar lo que hay y definir cuándo reponer.
Por qué importa
- Evitás quedarte sin producto justo cuando se vende.
- Evitás el sobrestock: plata inmovilizada y espacio ocupado por mercadería que no rota.
- Reducís pérdidas: por vencimientos, roturas o faltantes que nadie detecta a tiempo.
- Ahorrás tiempo: si cada producto tiene su lugar, nadie pierde minutos buscándolo.
1. Dale un lugar fijo a cada producto
El primer paso es físico. Asigná a cada artículo una ubicación y registrala. Una forma simple es codificar el depósito por pasillo, rack, nivel y posición. Por ejemplo, "B-03-2" puede significar pasillo B, estantería 3, nivel 2. Con eso cualquier persona encuentra el producto sin preguntar.
Esto se logra más fácil con estructuras ordenadas y niveles definidos: estanterías metálicas para cajas y bultos, y racks para pallets para mercadería paletizada.
Depósito con racks para pallets y mercadería ordenada por niveles.
2. Elegí una regla de rotación
- PEPS (primero en entrar, primero en salir): sale primero lo que llegó primero. Es la regla más común.
- PVPS / FEFO (primero en vencer, primero en salir): sale primero lo que vence antes. Conviene para productos con fecha de vencimiento.
Sea cual sea, hay que aplicarla en el orden físico: por ejemplo, cargar por un lado y sacar por el otro para que lo más antiguo quede siempre adelante.
Pasillo de un depósito con racks cargados: cada nivel tiene su lugar.
3. Registrá cada entrada y salida
Puede ser una planilla, un cuaderno o un sistema de gestión. Lo importante es que todo movimiento quede anotado en el momento, con fecha, producto y cantidad. Si anotás al final del día, ya se olvidan cosas.
4. Contá seguido, y no todo junto
Un inventario general, donde se cuenta todo, es útil una o dos veces al año. Para el día a día conviene el conteo cíclico: contar cada día o semana una parte del depósito, empezando por los productos que más rotan o más valen. Así se detectan diferencias antes de que se acumulen.
5. Definí un stock mínimo y cuándo reponer
Para cada producto importante, anotá cuánto es lo mínimo que querés tener y en qué momento hay que pedir. Una regla práctica: pedir cuando el stock llega a lo que vas a vender mientras tarda en llegar el proveedor, más un pequeño margen.
6. Clasificá por importancia (método ABC)
- A: pocos productos que representan la mayor parte de tus ventas. Se controlan de cerca y se cuentan seguido.
- B: productos de importancia media.
- C: muchos productos de poco movimiento. Alcanza con un control más simple.
Los productos A conviene dejarlos en los lugares más accesibles, a la altura de la mano.
7. Señalizá y mantené el orden
Etiquetas visibles en cada nivel, pasillos despejados y productos siempre en su lugar. El orden no es un trabajo de una vez: se mantiene todos los días. Si querés profundizar en cómo dimensionar el espacio, mirá nuestra nota sobre medidas de pallets en Argentina.
Racks para pallets en un depósito, con niveles definidos para ubicar la mercadería.
Errores comunes
- Guardar la mercadería "donde hay lugar" sin registrar la ubicación.
- No aplicar ninguna regla de rotación.
- Anotar los movimientos tarde o no anotarlos.
- Contar todo una sola vez al año y descubrir las diferencias demasiado tarde.
- Tener los productos de más rotación en los lugares más difíciles de alcanzar.
Checklist para empezar esta semana
- Ordená el depósito y asigná una ubicación a cada producto.
- Etiquetá pasillos, estanterías y niveles.
- Elegí PEPS o FEFO y aplicalo en el orden físico.
- Armá una planilla de entradas y salidas.
- Definí el stock mínimo de tus 10 productos más importantes.
- Empezá un conteo cíclico semanal.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un sistema o alcanza con una planilla?
Para empezar alcanza con una planilla bien llevada. Un sistema de gestión ayuda cuando crece la cantidad de productos o movimientos.
¿Cada cuánto conviene hacer un inventario?
Un inventario general una o dos veces al año, y conteos cíclicos parciales de forma regular.
¿Qué diferencia hay entre PEPS y FEFO?
PEPS saca primero lo que entró primero; FEFO saca primero lo que vence antes. Se usa FEFO cuando hay fecha de vencimiento.
¿El tipo de estantería influye en el control de stock?
Sí. Una estructura con niveles definidos y medidas claras hace más simple asignar ubicaciones y mantener el orden.
Cierre
Controlar el stock empieza por el orden: cada cosa en su lugar, anotada y contada seguido. Si estás armando o renovando tu depósito, conocé nuestras estanterías metálicas y racks. Escribinos a ventas1@anclamar.com o llamá al +54 9 11 2418 1250 y te asesoramos. También podés visitar nuestro showroom en Marcos Paz 643, Tigre.